Anteriormente me habían dado ganas de venir y pararme acá en este espacio para contar algo de mi vida, de que ha pasado y que no ha pasado conmigo, pero me daba pereza; después, cuando tenía las ganas suficientes para seguir vivo y además, las musas me acompañaban, igual, me daba pereza. Pero hoy (y que bueno) me digné a abrir el explorador, teclear la dirección de la página, entrar al administrador y escribir al menos algo que no tuviera sentido (esto precisamente) porque de nuevo me gana la pereza como para venir a re-ca-pi-tu-lar todo lo que he venido arrastrando conmigo durante todo este tiempo que estuve (y estoy todavía) ausente.
Lo único que puedo contarte lector, es que estoy relativamente tranquilo, no he comido bien toda esta semana, pero aun así me siento tranquilo; no tengo presiones de terceras personas, ni mucho menos presiones en la escuela (sí aunque no lo creas lector, yo estudio) y eso me ha alejado por ratos de mi espíritu fatalista, de mi depresión constante y desequilibrada, de mis días sin sueño y mis noches con horas tristes.
Te agradezco a ti lector por no abandonarme, porque al menos (y aunque muchos lo nieguen) un comentario en todo este mes me pone de buen humor.
P.D. Tengo un invitado más en este mundo anti-existencial, ella se llama: Evgre de Vaol (00, 01, 02, 03, etc).
Bienvenida seas.
