Yo no puedo gritar a viva vos ¡Felicidades!, no puedo mentirme, mucho menos mentirte porque sería deshonesto de mi parte. No he estado, ni estaré bien sabiendo que, en estos [4] meses no has estado en mí, ni yo he estado en ti; no nos hemos mutado, no te he sentido realmente, no has sido parte de mi costado, no has visto con mis ojos, no has probado con mi lengua.

No puedo siquiera decir me siento bien, o mal, porque ni yo sé exactamente que es lo que tengo realmente; es verdad, no sé que me pasa. He permanecido sentado por corto tiempo frente a este espejo que cuelga de la pared ; poco a poco sus pedazos van sediendo, caen uno a uno, y cuando tocan el suelo se hacen añícos completamente.