He de empezar a relatar esto bien, como debería de ser, con un principio, nudo y desenlace, pero… no sé, yo creo que esto, no es nada, esto es mucho, demasiado o relativamente hartodemasiado; sobre todo, porque no quiero hablar de nada, más y solamente de ella. Así sin tanto rodeo; sin vueltas para atrás o para delante… ¡ay! perdón, pero me pica la espalda…tengo y necesito hablar de ella. ¿Qué puedo decir de ella? eso no es complicado, lo que puedo decir es, es… en realidad esto si cuesta y cuesta mucho.
Amo a ella porque ella me ama, y no sólo por eso, la amo porque ella no es mi madre, ni mi amiga, ni una desconocida. Yo la amo porque me dice cosas tiernas, la amo porque sabe engañarme [a veces, sólo a veces] de sobremanera para no hacerme sentir mal. La amo porque se recarga a mi hombro y me dice fumando un cigarrillo “quiero estar contigo siempre” mientras yo me limpio el sudor de la frente. La amo porque conmigo come cosas que no le gustan y cuando no quiere me niega con la cabeza sin emitir palabra [esos tacos de germinado estaban ricos, ¡De lo que te perdiste!].
La amo [te amo] no por lo que eres ó hayas sido, de hecho siempre has sido alguien: una persona sutil, hermosa, bella… todo, pero eso ya lo sabes y de más esta repetirlo [aunque te lo repita siempre]. La amo [te amo] porque estas conmigo y yo, yo no sé si estoy o no, pero hago de cuenta, imagino… que también estoy contigo.